16 abr 2014

IV

Todo era noche oscura. Yo era carne sin tiempo. Eternidad tibia. Me abrí al medio. Vi estrellas. Subí al techo y me acerqué a la luna. Alcanzó con el viento suave en la cara. Me olvidé de mis piernas y de los hijos que no tuve. Fui el animal de la noche. Viví en todos los rincones. Atravesé todos los cuerpos. Fui los sueños y el aliento de todos los animales. Me fui olvodando de quién era. Si alguna vez había tenido madre padre o abuela. Ya no pude hablar. A penas el polvo me acariciaba. Viví en la tierra en el agua y en las hojas de todos los árboles. Hasta que los cortaron. 

 


 



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