12 sept. 2014











atrapada
hundida
desmantelada.
cortada en miles de pedazos
descuartizada en medio de la oficina
de algún director.
enterrada en todos los pozos del mundo
en donde aún están los desaparecidos
olvidados del mundo empapelado de archivos
de documentos
de cajas llenas de escritos
que nadie va a volver a leer.
amordazada con mi propia palabra
atragantada con todo lo que quiero decir
con lo que no me dejan decir
con lo que no es conveniente decir.
encadenada
a ciertos deseos furiosos
que me cortan de a poco
los brazos y las piernas.
encerrada
acorralada
a punto de gritar
a punto de soltar todos los caballos
de abrir todas las puertas del mundo
a punto de liberar a los peces y los pájaros
y a todos los perros que pasean con cadenas
a punto de creer
que hoy es el mejor día
para morir. 







7 sept. 2014

Cuando un ruido










Estamos en la noche en la que se caen los árboles.
Van de a poco descascarándose.
Pierden estabilidad.
Como el sueño.
No se sostiene si los árboles se caen.
Tiene que hacer equilibrio
con el canto de los grillos.
Los sueños salen
y se golpean con las paredes de la casa.
Nunca dejamos las ventanas abiertas.
Nunca dejamos una canilla goteando.
Guardamos todos los portarretratos familiares
en los cajones de las arañas.
Se quedan pegados los sueños de la casa
y solo mueren con el veneno
de las ratas.
Retumba el piso con el primer
árbol caído.
Hace un estruendo como de tormenta.
Vibran el piso, las ventanas y los pensamientos.
Se sacude un poco el mundo.
Cae otro
y otro
hasta que un silbido los detiene.
Es hora de levantarse.
Al fin se ponen de pie.