16 feb 2013

No day

Me envuelvo en una sábana y salgo a buscarte. Me dijiste que ibas a ir a tal lado e ibas a estar con tal persona. No me importa. Voy a convencer a tu perro de que me quiera. Los animales me persiguen por las calles y los perros me mueven sus colas. Con esta sábana no me reconocen y me quieren morder. Vos tampoco me vas a reconocer. Voy a quedarme un ratito atrás del árbol para ver qué hacés, si le das un beso, si me nombrás. Seguro ni te acordás de mí. Ni me nombrás de noche al acostarte. Pero yo me aparecí en tus sueños algunas veces. Te desperté y estaba todo llenito de sudor. Las sábanas, como la que ahora me envuelve, estaban empapadas. Pero no supiste que era yo. No te acordaste que yo era yo, que te estuve viendo atrás de las puertas y las ventanas. Que me bajé atrás tuyo en el ómnibus. Que vi dónde vivías y dónde trabajabas. Que me subiste a tu auto un día de lluvia. Que nos reímos al mismo tiempo. No sabés que yo soy yo y que te estoy esperando abajo de esta sábana. 







30 ene 2013

Sueño I



Tomo un café negro y le doy de comer al gato. Me baño. Necesito borrar las imágenes de la noche anterior. Pienso tanto en ellas que no me doy cuenta y me meto a la ducha con la bombacha puesta. Aprovecho para lavarla. Hace días que no hago nada con mi casa o conmigo.pienso en los sueños que me vienen apareciendo. Empiezan a mezclarse con la realidad. Por eso no salgo de mi casa, no contesto el teléfono, bloqueo los mensajes. Todos están en mis sueños. Convivimos de manera graciosa y violenta. Nos entreveramos. Y al despertar no sé qué día es. Ni siquiera sé si es de día porque preferí cerrar las ventanas. El gato no aparece en mis sueños. Sé que está ahí durmiendo o esperando su comida. No hace ruidos. No me despierta. Solo hay una luz que aun se mantiene prendida. Esta vez no la voy a apagar.











20 ene 2013

Desdoblamiento



Tengo un problema o una virtud: imaginar mucho. Tomar de la realidad fragmentos insignificantes, personas, acciones mínimas y, a partir de eso, construir en mi mente la historia de cómo hubiera sido. Por lo general, aunque me las imagine, no tienen siempre un final feliz, pero sí son mucho más interesantes.
Una vez se lo dije a mí psicóloga y me dijo que no me preocupara, que eso era común a mi edad (ya han pasado 12 años de eso). Otra vez, otra psicóloga que tuve, me mostró imágenes fotocopiadas que apenas se intuían, muy de los 70, que se ve que era el material que les estaban dando en la Facultad ahí por el 2001 y me pidió que inventara historias tristes. Yo me sentí en la gloria de la felicidad, salvo por su veredicto final: "estás deprimida, hay muchas cosas tristes en tu interior guardadas". 
Su opinión fue menos un diagnóstico psicológico que una crítica literaria. 
De todos modos, lo interesante de esto es que, al despertarme todos los días y pensar en el día anterior, no recuerdo bien qué fue lo que me pasó o qué me inventé que pasó o qué me hubiera gustado que pasar, que es peor.
Estoy también se vuelve frustrante: a veces tengo imágenes en mi mente que no sé si vienen de una película que vi o de un libro que leí o de un sueño que tuve de alguna de esas dos cosas.
Incluso muchas veces no sé si soy yo o un personaje que me inventé.   




16 dic 2012

ritual


















llegaste como un gato

siempre fue tu disfraz favorito

me asusté con tus ojos

te grité

buscaste escondite bajo la cama

-conozco tu pasos-

nos buscamos

llenamos de humo el lugar